La diferencia de fondo es sencilla: en Google la gente ya está buscando lo que vendes; en Instagram y Facebook no, y hay que despertar el interés. Eso cambia el mensaje, el formato y cómo se mide.
| Google Ads | Meta Ads | |
|---|---|---|
| Intención | Alta: el usuario busca algo concreto | Baja o media: el usuario está navegando |
| Formato | Texto en resultados, también display y YouTube | Imagen y vídeo en el feed y en historias |
| Funciona mejor para | Servicios con demanda activa: urgencias, reformas, abogados | Productos visuales, novedades, ofertas y marcas nuevas |
| Clave del éxito | Palabras clave y página de destino | Creatividad y segmentación |
Cómo decidir
- Si la gente ya busca tu servicio en Google, empieza por Google Ads.
- Si tu producto necesita que lo vean para desearlo, empieza por Meta.
- Si tienes presupuesto para las dos, Google capta la demanda y Meta la crea.
Lo que más dinero ahorra
Más que la plataforma, lo que decide el resultado es a dónde llevas el clic. Una página de destino dedicada, rápida y con una sola acción convierte mucho más que la portada de tu web.
- 1Configura la medición de conversiones antes de gastar un euro.
- 2Mide contactos y ventas, no clics ni impresiones.
- 3Prueba varias creatividades desde el principio y quédate con las que convierten.
- 4Revisa cada semana: más presupuesto a lo que funciona, fuera lo que no.
Anuncios
Anuncios que traen clientes. No solo clics.
